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¿Qué comen los caracoles? De tierra y agua, y en función de hábitos

Qué comen los caracoles
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Los caracoles pertenecen a la clase gasterópoda, incluida dentro del orden de los moluscos. Este grupo de animales invertebrados es el más diverso dentro del Phyllum Mollusca, con aproximadamente 40.000 especies vivientes, las cuales incluyen una gran riqueza de caracoles y babosas tanto de ambientes terrestres como de agua dulce y marinos. Tal diversidad genera diversas interrogantes sobre este grupo como qué comen los caracoles.

Las formas marinas comprenden animales con características primitivas. Estos caracoles marinos se incluyen dentro de un subgrupo conocido como prosobranquios, y además incluye varias especies terrestres. Los caracoles terrestres son más evolucionados, ya que son animales que tienen respiración aérea y se incluyen dentro del grupo de los gasterópodos pulmonados.

Los hábitos alimentarios de los caracoles son tan variados como su capacidad de ocupar distintos ambientes. Para responder qué comen los caracoles es necesario señalar que existen especies que tienden a ser herbívoras estrictas, alimentándose de partículas de origen vegetal, que obtienen raspando la superficie de algas o plantas terrestres. A pesar de esto, otros caracoles son carroñeros y otros grupos son depredadores especializados en otros moluscos, incluso existen caracoles como los del género Conus, que son capaces de capturar peces, ya que poseen las estructuras de alimentación modificadas y también glándulas de veneno para inmovilizar a sus presas. Existen además algunas especies de caracoles marinos, que se alimentan de depósitos orgánicos presentes en la arena del fondo marino. Debido a lo anterior, el qué comen los caracoles dependerá de las adaptaciones y hábitats que ocupa cada especie.

Sistema digestivo de los caracoles

Para entender de mejor manera qué comen los caracoles, se toma en cuenta que la radiación adaptativa de los mismos ha dado lugar a una gran variedad de regímenes alimentarios y, además, como el tubo digestivo está modificado de acuerdo con el tipo de alimentación y con la forma de obtener el alimento, el aparato digestivo también es variable. En los caracoles primitivos se sigue el modelo más sencillo del aparato digestivo de los moluscos.

La región anterior del tubo digestivo incluye una cavidad bucal, el aparato radular que contiene la rádula y el esófago. Esta región es particularmente cambiante entre las especies, según el tipo de alimento que consuman, pues las especies más primitivas obtienen los recursos nutritivos por fragmentación mecánica y al mismo tiempo lo almacenan. En general, las glándulas salivales están asociadas a la cavidad bucal y también existen glándulas esofágicas asociadas al esófago.

Como resultado del proceso de torsión presente en los gasterópodos, el largo esófago penetra en el extremo posterior del estómago. Muchas veces el esófago tiene regiones diferenciadas o buches, en los cuales el alimento es particionado, y están presentes en especies que consumen partículas grandes de vegetación o carroña. Además de esto, en los casos en los que existen dos buches, se encuentra en medio una molleja muscular que fragmenta el alimento mecánicamente, funcionando de manera muy eficiente sin importar qué comen los caracoles.

El tubo digestivo medio, está compuesto en su mayoría por el estómago y glándulas digestivas de gran tamaño. Además, incluye parte del intestino. En esta región se encuentra el centro de procesamiento, digestión y absorción de los nutrientes. Debido al proceso de arrollamiento en los caracoles (o giro helicoidal de la concha), las glándulas digestivas pares son desiguales.

Estas glándulas segregan principalmente enzimas digestivas para el procesamiento de las partículas ingeridas. Finalmente, la sección posterior del tubo digestivo está conformada por el resto del intestino. Esta parte del tubo digestivo se encargará de recibir y acumular los productos de desecho del proceso digestivo y secundariamente también absorbe parte de los nutrientes. De esta forma, dichas estructuras y mecanismos intervienen de manera muy eficaz en la nutrición de estos animales, independientemente de qué comen los caracoles y sus hábitos alimenticios en general.

Características y función de la rádula

Al preguntarse qué comen los caracoles, es importante señalar que la gran mayoría son microfágicos, siendo la rádula el órgano principal para este tipo de alimentación. Esta estructura consiste en un órgano con forma de lengua, raspador y fácilmente eversible.

En términos generales, es una membrana con forma de cinta, sobre la cual se disponen una serie de dientes diminutos dirigidos hacia atrás. La rádula está asociada a una serie de músculos complejos que la mueven junto con el odontóforo, que es una estructura similar a un cartílago sobre la cual reposa la rádula. Los músculos mueven la rádula hacia delante y hacia atrás, para raspar los sustratos alimenticios. Los dientes presentes en la rádula pueden variar desde unos pocos hasta más de 250.000, que dependiendo de qué comen los caracoles, pueden raspar, cortar, perforar o rasgar.

La rádula tiene dos funciones principales, raspar la fuente de alimento en finas partículas y servir de cinta transportadora continua hacia el tracto digestivo. Generalmente los dientes anteriores se van desgastando y son continuamente reemplazados por nuevos dentículos del extremo posterior. La disposición, forma y número de los dentículos, tiene alto valor taxonómico y sirven para identificar especies.

En varios grupos de especies, por ejemplo los caracoles perforadores de almejas y los caracoles que arponean a sus presas, la rádula y estructuras asociadas han sufrido importantes modificaciones, es decir, una adaptación al tipo de alimentación, de manera que estas pueden funcionar como una forma de determinar qué comen los caracoles.

Los movimientos de la rádula sobre el extremo del odontóforo pueden modificar la posición de los dientes, para hacerlos más eficientes en el raspado o lijado de las fuentes de alimento. También, los movimientos radulares, provocan que los dientes de la rádula bajen para recoger partículas y llevarlas al interior de la boca.

Hábitos alimentarios de los caracoles

Los recursos que comen los caracoles dependen de los mecanismos adaptativos de cada grupo de especies. Para determinar qué comen los caracoles, se pueden mencionar los siguientes grupos.

Herbívoros

Como se ha mencionado anteriormente, la mayoría de los caracoles consumen partículas de origen vegetal. En el caso de los caracoles herbívoros, marinos y dulceacuícolas, obtienen su alimento de raspar algas de superficies duras, haciendo uso de su rádula.

Los caracoles terrestres generalmente ramonean sobre la vegetación o frutos en estado de descomposición. Muchas especies son importantes plagas de los cultivos humanos, pues pueden tomar trozos grandes de hortalizas y legumbres, causando daños considerables, de forma que es importante conocer qué comen los caracoles, para determinar su efecto sobre determinadas regiones y si resulta necesario ejercer algún tipo de control sobre los mismos.

Carroñeros

Otros caracoles son de hábitos carroñeros. Para determinar qué comen los caracoles con dichos hábitos, se pueden mencionar a las especies de los géneros Bullia y Buccinum, las cuales pueden tomar pequeños trozos o partículas de animales muertos, en estado de descomposición avanzado o moribundos en el fondo marino. Algunas especies terrestres, se pueden alimentar de una gran variedad de recursos, incluida la carroña.

Caracoles carnívoros y perforadores

Cuando surge la interrogante sobre qué comen los caracoles, es importante mencionar que algunas especies se alimentan de moluscos sésiles como las ostras. Los representantes del género Melongela introducen su probóscide entre las valvas de otros moluscos como las almejas, para matarlas y terminar alimentándose por horas. Otros géneros de caracoles marinos como Polinices y Fasciolaria, también se alimentan comúnmente de bivalvos.

Algunos caracoles más especializados son conocidos como perforadores de ostras. Una de las especies mejor estudiadas es Urosalpinx cinerea, la cual taladra agujeros circulares a través de la concha de las ostras. Para lograr este objetivo, están provistos de estructuras accesorias. Inicialmente, comienzan a taladrar con la rádula que consta de tres filas de dientes longitudinales, con posterioridad el caracol se desliza hacia adelante y, mediante un órgano perforador presente en la región anterior del pie del caracol, presiona fuertemente la concha, empleando un agente químico que ayuda a debilitar la misma, volviéndola blanda. Muchas hipótesis indican que este agente químico es de naturaleza ácida o disolvente.

Como la concha ofrece una gran resistencia, alternan períodos de raspado radular cortos, con largos períodos de actividad química, hasta quedar un agujero perfectamente redondo y limpio. De esa manera el caracol perforador de ostras inserta su probóscide y se alimenta por horas o incluso días de una sola ostra. Estos caracoles localizan sus presas a través de sustancias químicas o de desecho que liberan en el agua.

Otras especies de caracoles carnívoros, como el caracol de las gorgonias o caracol lengua de fuego (Cyphoma gibbosum), se alimenta de los corales en los que habita.

Caracoles con arpón

Para conocer qué comen los caracoles con arpón, como los del género Conus, es necesario señalar que estos se encuentran entre los caracoles más especializados, pues su rádula está fuertemente modificada para la captura de las presas. En general, es bien conocido que los caracoles son animales muy lentos y poco ágiles, sin embargo, estos caracoles son capaces de capturar pequeños peces de forma muy rápida. La rádula de las especies del género Conus está muy modificada y asociada a una glándula de veneno, cuyo principal componente es una neurotoxina conocida como conotoxina.

Cuando el caracol localiza una presa potencial, un diente radular se desliza hacia su posición en la punta de la probóscide. Una vez hace contacto con la presa, este es disparado de manera violenta como un arpón y el veneno se encarga de paralizar rápidamente a la presa, evitando que escape. El pez capturado es envuelto completamente gracias al estómago dilatable del caracol, siendo entonces una especie macrófaga, ya que puede consumir porciones grandes de alimento. Con posterioridad, después de procesado en el estómago, el caracol regurgita las escamas y otras partes no digeribles, como los huesos, al exterior.

Qué comen los caracoles parásitos

Dentro de lo que comen los caracoles, debido a la gran diversidad de especies, no es raro encontrar algunas de ellas que sean parásitos de otros organismos. Este es el caso de algunos pequeños caracoles como los del género Entoconcha, los cualeshan perdido la rádula y conservan un órgano accesorio perforador. Estos caracoles viven dentro de la cavidad celómica de algunas especies de pepinos de mar, alimentándose de sus tejidos internos o viviendo enterrados en la piel de los mismos. Otras especies de la familia Eulimidae, también son parásitos de equinodermos.

Qué comen los caracoles omnívoros

Muchas especies también son capaces de consumir una gran variedad de recursos. De esta manera, al mencionar qué comen los caracoles omnívoros, se toman en cuenta desde frutos y partes de plantas, hasta materia orgánica en descomposición como animales muertos y heces. Entre las especies con características omnívoras podemos mencionar a Acathina fulica, el caracol africano, el cual es considerado en muchas zonas en la que se ha introducido, como una plaga ya que puede alimentarse de una gran variedad de cultivos.

Entre los cultivos de los cuales se puede aprovechar esta especie, se encuentran los de bananas, lechugas, melones, algunos granos, maíz, pepinos, berenjenas, calabacines, entre otros, por lo que causan importantes pérdidas económicas. Además, es capaz de alimentarse de heces humanas y de animales, también pueden consumir animales muertos, plantas silvestres y malezas.

Qué comen los caracoles en cautiverio

Muchas personas acostumbran a tener caracoles herbívoros, terrestres y acuáticos como mascotas. Generalmente, estas especies son microfágicas o macrófagas herbívoras, por lo cual resultan fáciles de mantener. Normalmente, las especies acuáticas que se disponen en acuarios, junto con algunos peces y plantas acuáticas, se alimentan de partes de las plantas y de restos de materia orgánica proveniente de los desperdicios de los peces.

Por otro lado, las especies terrestres mantenidas en terrarios, son alimentadas con diversos vegetales, entre los que se encuentran lechugas, tomates, acelgas, trozos de pepino y frutas variadas. Lo más importante de los alimentos que se les proporciona, es que deben ser ricos en calcio, ya que a partir de este nutriente sintetizan su caparazón. Una fuente adicional de calcio, son las cáscaras de huevos bien trituradas, que los caracoles pueden procesar rápidamente.

Cuadro resumen sobre qué comen los caracoles

Ficha descriptiva sobre qué comen los caracoles, según especie
Paradais Sphynx/CC BY 2.0

Referencias

  • Hickman, C. P, Roberts, L. S., Keen, S. L., Larson, A., I´Anson, H. & Eisenhour, D. J. (2008).
  • Lange Jr, W. H. (1950).
  • Meglitsch, Paul. (1978).
  • Warén, A. (1983).

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