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Qué come el ajolote, adulto y juveniles

Qué come el ajolote, Ambystoma mexicanum

El ajolote o Axolotl es uno de los anfibios más llamativos en todo el mundo, y es un anfibio a nivel doméstico muy popular. Su extraño aspecto ha sido motivo de admiración y de múltiples estudios; además, su mantenimiento en cautiverio nos hace preguntarnos qué come el ajolote, tanto en la naturaleza como en cautividad.

Estos magníficos anfibios son endémicos de los lagos de agua dulce de Xochimilco y Chalco en la ciudad de México. Una de sus características más resaltantes es que es el representante de mayor tamaño dentro de la familia Ambystomatidae, en el orden de los caudados, alcanzando cerca de 30 cm en la edad adulta. Sin embargo, es otra característica lo que le hace verdaderamente extraordinario, pues estos animales conservan algunas caracteres larvales como su aleta dorsal y las branquias en el estado adulto reproductivo, un proceso conocido como neotenia. Cuando salen del huevo, no transcurre mucho tiempo para que salgan las patas y adquieran una forma similar a la de un adulto.

Debido a estas características, su apariencia resulta muy particular y llamativa. Los ajolotes presentan una dieta carnívora variada e incluso pueden recurrir al canibalismo cuando la disponibilidad de presas es escasa.

Existen diferencias en cuanto a qué come el ajolote, según su estado de desarrollo y algunas diferencias ontogénicas como el tamaño de los ejemplares juveniles y adultos. Los estudios sobre qué come el ajolote en la naturaleza son una herramienta fundamental para la conservación de esta especie y el mantenimiento de ejemplares en cautiverio. En general, es bien sabido que tanto las formas larvarias de los ajolotes como los individuos adultos son esencialmente carnívoros, lo cual nos da una idea de su alimentación.

Características de los ajolotes en la alimentación

Para responder a qué come el ajolote, es necesario comprender algunas de sus características relacionadas con la alimentación. Ambystoma mexicanum se alimenta principalmente por el método de succión. Tienen una gran apertura bucal con un gran número de dientes dispuestos en filas en la entrada de la boca y, además, poseen una lengua retráctil.

Puesto que estos animales no son capaces de masticar el alimento, surge frecuentemente la interrogante sobre cómo y qué come el ajolote. En esta especie, el alimento debe ser tragado completo. Además, al ser un animal completamente acuático, los ajolotes poseen un esfínter que separa la cavidad oral del esófago, para evitar que al abrir la boca ingresen cantidades excesivas de agua al estómago.

Una vez que la presa capturada es tragada dentro del esófago, se recubre por una mucosidad que contiene un gran número de enzimas que inician el proceso de digestión y facilita su transporte hacia el estómago. Ya en el estómago, los fuertes ácidos gástricos procesan el alimento que pasa al intestino delgado, donde se absorben las sustancias nutritivas.

Al explicar qué come el ajolote, también es posible describir características propias del sistema digestivo. El intestino de estos animales tiene las características de un animal carnívoro, por lo que no posee una gran longitud.

Qué come el ajolote en su fase larval

La mayoría de los anfibios, entre los que resaltan los anuros con desarrollo larval, se alimentan de algas y otras partículas alimenticias presentes en el agua, hasta que completan su desarrollo a través de un proceso de metamorfosis, convirtiéndose en pequeñas ranas insectívoras. Sin embargo, Ambystoma mexicanum pertenece a otro grupo de anfibios (Caudata), lo que genera el interés de conocer qué come el ajolote.

Los ajolotes se alimentan inicialmente de restos de vitelo que quedan en su estómago, los primeros días tras el nacimiento. Posteriormente, consumen rotíferos, cladóceros y ostrácodos presentes en el zooplancton de los hábitats acuáticos que ocupan. En el sistema de lagos donde habitan estas salamandras es muy común la presencia de rotíferos (unas 70 especies), cladóceros (10 especies) y ostrácodos, formando parte del zooplancton de los lagos. Qué come el ajolote en su fase larvaria, depende de la agilidad de las presas. Los rotíferos y cladóceros se adaptan muy bien como alimento de los ajolotes durante las primeras semanas de desarrollo.

Lo anterior se debe a que estos animales presentan una gran diversidad de formas y tamaños, lo que favorece la disponibilidad del alimento para un conjunto de larvas en diferentes estados de desarrollo. Estos recursos son accesibles para las larvas jóvenes y, además, tienen una velocidad de nado lento en comparación con otros recursos como los copépodos, lo que facilita su captura. El estudio de qué come el ajolote en su fase larvaria es muy importante en actividades como la conservación, ya que los ajolotes se encuentran en peligro de extinción en la naturaleza, debido a la intervención de sus hábitats.

La introducción de especies exóticas como el pez Oreochromis niloticus, altamente competitiva, ha provocado una disminución de las poblaciones de Ambystoma mexicanum, ya que aprovechan los mismos recursos que come el ajolote. Estos anfibios tienen una visión menos desarrollada que estos peces y, por lo tanto, son competidores débiles. Adicionalmente, la contaminación de los cuerpos de agua en los que habitan estos anfibios también disminuye la disponibilidad de alimento.

Por otro lado, algunos experimentos controlados sobre qué come el ajolote, indican que estos animales exhiben variaciones importantes de acuerdo a la especie de presa y al tamaño de las larvas, siendo los rotíferos los recursos consumidos en menor cantidad durante las primeras semanas después de la eclosión. Sin embargo, el consumo de rotíferos aumenta alrededor de la cuarta semana.

El rotífero Plationus patulus está entre los recursos menos consumidos. Por otro lado, otras especies de rotíferos planctónicos como las del género Brachionus fueron consumidas en altas cantidades. Asimismo, los cladóceros son preferidos por las larvas de ajolote en comparación con los rotíferos, destacando especies como Macrothrix triserialis y Moina macrocopa sobre otras especies. De igual forma, durante las últimas etapas del desarrollo y el evidente cambio de tamaño de las larvas de ajolote, estas comienzan a consumir un mayor número de ostrácodos como Heterocypris incongruens.

Qué come el ajolote en estado adulto en la naturaleza

Los ajolotes son animales completamente acuáticos, en raros casos pueden realizar la metamorfosis de manera completa, produciendo un ejemplar adulto terrestre.

En su hábitat natural, después de “dejar” la fase larvaria, los ajolotes comen básicamente todo aquello que pueden capturar. La captura de alimento de estos animales se ve limitada únicamente por la apertura bucal. Además, de estos recursos, también existen una gran variedad de insectos acuáticos y sus larvas, lombrices, renacuajos de otros anfibios y peces que los ajolotes son capaces de capturar.

La estrategia de captura de alimento de los ajolotes es similar a la de algunos peces. Al momento de detectar una presa, abren la boca rápidamente creando una fuerza de succión, que provoca que la presa ingrese a la boca rápidamente. Los pequeños dientes presentes en la boca evitan que la presa pueda escapar, de esta manera la tragan completa. En la mayoría de los casos, prefieren presas que no tengan un alto contenido de quitina, que es de difícil digestión y que generalmente está en grandes cantidades en insectos y larvas esclerotizadas.

La mayoría de los estudios sobre la dieta de Ambystoma mexicanum provienen de la cría en cautiverio, pues en la naturaleza poco se sabe sobre qué come el ajolote adulto. Algunos estudios han revelado que en la naturaleza se encuentran en la posición trófica más alta, pero puede ser una especie que carece de plasticidad trófica en su alimentación, lo que los convierte en anfibios muy vulnerables ante las interacciones con especies exóticas con preferencias similares de comida.

Ajolotes en cautiverio

El mantenimiento de animales en cautiverio tiene como requisito básico el conocimiento de las presas de estos animales en la naturaleza. En el caso de los ajolotes mexicanos, su alimentación se ha tratado de cubrir al menos de dos formas básicas.

Los adultos pueden alimentarse con presas vivas similares a las disponibles en su hábitat natural. No obstante, los ajolotes en cautiverio se han alimentado con éxito con tenebrios, cucarachas, lombrices de tierra y peces pequeños sin espinas robustas como los del género Poecilia y similares. El alimento vivo trae consigo la ventaja de mantener a los ajolotes activos, tal cual lo estarían en la naturaleza.

Ocasionalmente, pueden ser caníbales de sus crías, si estas no se retiran a tiempo del acuario donde se encuentran los adultos. Además, si se mantienen con peces como compañeros de acuario, es probable que termine por comerse a los peces, si estos caben en su boca, por lo que se hace necesario alimentarlos de manera frecuente.

También, es necesario tomar en cuenta las características del sustrato, pues los ajolotes pueden accidentalmente atrapar gravilla o piedras del sustrato, junto con las presas que caigan al fondo del acuario, lo que puede afectar su sistema digestivo y ocasionarle ciertas patologías. Otros alimentos vivos que se pueden ofrecer son crustáceos como Daphnia, algunas especies de ostrácodos y algunos caracoles.

Los ajolotes pueden alimentarse con los mismos preparados con los cuales se alimentan a los peces y tortugas. En este caso, se debe tener cuidado de que el alimento siempre flote o que sea de hundimiento lento, para evitar que los ajolotes tomen el alimento del sustrato del acuario. Adicionalmente, son capaces de consumir pequeños trozos de carne de pollo, pavo o incluso carne de res.

En general, en cautiverio deben ajustarse a una rutina de alimentación, para mantener monitoreado su estado de salud y la forma en la que se alimentan. Los ajolotes adultos, en cautiverio, deben ser alimentados por lo menos dos veces a la semana, para que gocen de un excelente estado de salud.

A medida que alcanzan el estado adulto, Ambystoma mexicanum necesita alimentarse con menos frecuencia que cuando están pleno crecimiento.

Los renacuajos pueden ser alimentados con pequeñas lombrices tubifex, mejor conocidas como lombrices del fango. Estas se ofrecen de un tamaño adecuado para la cría y se van aumentando conforme la cría crece. Adicionalmente, las crías de ajolote pueden comer preparados especiales para alevines de peces. En ningún caso, es recomendable proporcionar alimentos químicamente tratados a los ajolotes.

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Ficha con la alimentación del ajolote

Referencias

  1. Chaparro-Herrera, D. D. J., Nandini, S., & Sarma, S. S. S. (2013).
  2. de Jesús Chaparro-Herrera, D., Nandini, S., Sarma, S. S. S., & Zambrano, L. (2011).
  3. González, H., & Zamora, E. (2014).
  4. Zambrano, L., Valiente, E. & Vander Zanden, M.J. (2010).