Alimentación del pulpo, qué comen. Caza y digestión

Alimentación del pulpo
Manuel m. v./CC BY 2.0

El pulpo es un molusco marino que, dependiendo de la especie puede vivir desde aguas superficiales hasta profundidades abisales. La alimentación del pulpo es carnívora con un predominio hacia el consumo de cangrejos y otros crustáceos. El pulpo además es muy apreciado en la gastronomía por lo cual es cultivado en algunas regiones del mundo.

Características del pulpo

El pulpo pertenece a la clase Cephalopoda, la cual contiene también a los calamares y las sepias, y está incluido en el orden Octopoda, que contiene a los cefalópodos que poseen ocho brazos o tentáculos y que son conocidos todos ellos como pulpos.

Existen diferentes especies de pulpos, la más grande es el pulpo gigante, que en promedio llega a pesar cerca de 15 kg y sus brazos a medir 4,5 m, aunque según la literatura, pueden crecer mucho más que eso. El pulpo enano mide menos de 3 cm y pesa cerca de 1 g. Por su parte, el pulpo común alcanza un promedio de 1 m de envergadura.

Su cuerpo se divide en dos partes, anterior y posterior, en la región anterior se observa la cabeza, con un par de ojos prominentes y esféricos, el sifón y los brazos o tentáculos que se disponen alrededor de la boca y presentan dos hileras de ventosas en cada uno de ellos. La parte posterior tiene forma de saco y se denomina manto, en cuyo interior se ubican las vísceras y las branquias.

Hábitat del pulpo

Todos los pulpos son marinos, viven desde aguas someras hasta las profundidades abisales. El pulpo común por ejemplo, puede ser conseguido desde pozas de mareas hasta 100 metros de profundidad, aproximadamente, mientras que el pulpo de las ventanas hidrotermales vive a 2000 y más metros de profundidad.

Latitudinalmente, los pulpos habitan en todos los océanos. La mayoría de las especies son bentónicas y pueden vivir en cuevas en la arena o en grietas entre rocas o corales, aunque existen algunas especies que son pelágicas.

¿Qué comen los pulpos?

La alimentación del pulpo es carnívora oportunista, basada principalmente en crustáceos y moluscos, incluyendo otros pulpos. Los peces también forman parte de la alimentación del pulpo común, principalmente los góbidos y otros peces bentónicos de pequeño tamaño. Prefiere cazar sus propias presas pero también pueden comer animales muertos. En cultivo, tolera la sustitución de parte de su dieta por alimentos elaborados.

¿Cómo caza el pulpo?

El pulpo es un hábil cazador que acecha a su presa y la atrapa con sus tentáculos, los cuales poseen gran cantidad de terminaciones nerviosas quimiosensoriales y tangosensoriales que facilitan la detección y captura de su alimento.

Todos los pulpos son venenosos, atrapan a sus presas y las conducen a su boca firmemente atrapadas con todos sus tentáculos y posteriormente les inyectan diversas sustancias venenosas, entre las cuales se incluye la cefalotoxina.

Las sustancias venenosas son producidas por las glándulas salivales y su función es paralizar a las presas, a las cuales paraliza en unos 35 segundos para facilitar la alimentación del pulpo. A los bivalvos les obliga a abrir las valvas aplicándoles presión con sus brazos y tentáculos para poder aplicarles el veneno. El veneno del pulpo de anillos azules australiano es el único que resulta mortal para el ser humano.

Existen variaciones circadianas en la alimentación del pulpo, en algunas áreas geográficas se ha observado una mayor actividad de cacería en horas de la mañana y en el atardecer, pero en otras sus hábitos son nocturnos.

Sistema digestivo y alimentación del pulpo

El sistema digestivo del pulpo tiene forma de “U” que se inicia con una cavidad o bulbo bucal, que se continúa con un esófago, estómago, ciego, intestino y abre al exterior en un ano.

Durante la alimentación del pulpo se suceden dos tipos de digestión, una extracelular con secreción de enzimas que actúan directamente sobre los alimentos y una digestión intracelular, es decir, que ocurre en el interior de las células.

Cavidad bucal: La cavidad bucal del pulpo consta de una boca, unas mandíbulas o pico con una fuerte musculatura, una rádula, la cual es un órgano en forma de cinta dentada que ayuda en el paso del alimento hacia el esófago, la faringe y las glándulas salivales.

Entre las glándulas salivales se encuentran las anteriores, las extrabulbares y las posteriores. En estas glándulas, además de mucus se secretan enzimas proteolíticas, quitinasas, cefalotoxinas y otras toxinas que coadyuvan en la alimentación del pulpo.

Esófago: El esófago se divide en una parte anterior y una posterior que recibe el nombre de buche de paredes extensibles, donde se almacena el producto de la alimentación del pulpo antes de su digestión.

El esófago abre en una región conocida como vestíbulo, donde abren también el estómago, el ciego y el intestino.

Estómago: Aunque durante la alimentación del pulpo, la digestión se inicia en el bulbo bucal, la mayor parte de la digestión mecánica ocurre en el estómago, donde el alimento es transformado en una masa pastosa antes de ser trasladado al ciego.

Ciego: Incrementa el tiempo de permanencia del alimento en el tracto digestivo para facilitar su digestión, también parece tener cierta actividad enzimática y participa en la absorción de nutrientes.

Intestino: Esta porción del tracto digestivo tiene forma de espiral y su función básica es almacenar los desechos digestivos de la alimentación del pulpo, y eliminarlos en forma de heces.

Ano: Porción final del aparato digestivo que abre al exterior y por donde son expulsadas las heces.

Glándulas anexas: Las glándulas anexas que participan en la alimentación del pulpo están representadas por el hepatopáncreas y un apéndice asociado a este, que algunos autores llaman páncreas. El hepatopáncreas secreta enzimas digestivas, participa en la absorción de nutrientes y en la retención temporal de lípidos, y en él es donde ocurre la digestión intracelular.

Referencias

– Guerra, A. (1978). Sobre la alimentación y el comportamiento alimentario de Octopus vulgaris. Investigación Pesquera, 42 (2): 351-364.

– Garri, R. & Ré, M.E. (2002). Morfología del aparato digestivo de Enteroctopus megalocyathus y Loligo sanpaulensis (Mollusca, Cephalopoda). Iheringia, Sér. Zool., Porto Alegre, 92(2):81-91.

Martínez-Yáñez, R., & Rosas, C. (2015). Advances in the Octopus maya digestive physiology. Acta Universitaria, 25(NE-3), 3-12.

– Domínguez, P., Gaxiola Cortés, G. y Rosas Vázquez, C. (2004). Alimentación y Nutrición de Moluscos Cefalópodos: Avances Recientes y Perspectivas Futuras. In: Cruz Suárez, L.E., Ricque Marie, D., Nieto López, M.G., Villarreal, D., Scholz, U. y González, M. 2004. Avances en Nutrición Acuícola VII. Memorias del VII Simposium Internacional de Nutrición Acuícola. Hermosillo, Sonora, México

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